Enfermedades perros
Tos de las perreras (CRIC)

El virus de la parainfluenza canina, adenovirus canino 2 (CAV2), o el virus del distemper canino pueden ser la causa primaria o los únicos patógenos involucrados. El reovirus canino (1, 2 y 3), herpesvirus canino, y el adenovirus canino 1 (CAV1) tienen una significancia cuestionable en la presentación de este síndrome.

La Bordetella bronchiseptica puede actuar como un patógeno primario, especialmente en perros menores de 6 meses; sin embargo, esta y otras bacterias (usualmente organismos gram negativos como la Pseudomona spp., Escherichia coli, y la Klebsiella pneumoniae) pueden causar infección secundaria después de un ataque viral al tracto respiratorio. Las Infecciones concurrentes con algunos de estos agentes pueden ser comunes.

El papel del Mycoplasma spp. no se ha establecido claramente. El estrés, los cambios de ventilación, la temperatura, y la humedad, aparentemente, aumentan la susceptibilidad y la severidad de la enfermedad.

Los perros se deben inmunizar con virus vivos modificados presentes en las vacunas contra distemper, parainfluenza y CAV2, las cuales también proveen protección contra CAV1. Los productos comerciales frecuentemente combinan estos agentes y pueden incluir virus vivos modificados de parvovirus y antígenos de leptospira.

La vacunación inicial puede ser aplicada entre las 6 – 8 semanas y repetirse por 2 veces, con intervalos de 3 a 4 semanas, hasta que el perro tenga una edad de 14 – 16 semanas. La revacunación anual es necesaria. Cuando hay riesgo de infección de B. bronchiseptica, pueden usarse la vacuna viva intranasal o productos parenterales que contienen extractos de subunidades bacterianas.

Está disponible una vacuna que contiene la combinación entre B. bronchiseptica avirulenta y el virus vivo modificado de parainfluenza para uso intranasal, una inoculación es administrada en cachorros desde las de 3 semanas de edad.